jueves, 10 de noviembre de 2016

Por fin te encontré
Es cierto que todo este tiempo que viví, el amor siempre me dio la espalda, han pasado varios años en el que no puedo encontrar la chica ideal, esa persona con quien compartir cosas, reír y vivir aventuras que con el tiempo pueda recordar, “por qué recordar es volver a vivir”.
Todo comenzó una tarde del día viernes, mientras la noche se acercaba, y el reloj marcaba las seis de la tarde, me encontraba de camino a casa, de pronto encontré a Luis, un viejo amigo de la infancia, platicamos un buen rato recordamos cosas vividas en la infancia, aventuras, triunfos, derrotas etc. En seguida me invito a una fiesta social que sería horas más tarde, acepte gustosamente, puesto que necesitaba salir, divertirme y escapar de la rutina de todos los días.
Era una noche perfecta, la diversión estaba a full, todo parecía marchar bien, de pronto vibro el teléfono, Salí del local rápidamente a contestar, era un amigo, ya al levantar la mirada, mis ojos se llenaron de emoción, no sé cómo describir todo lo que estaba observando en ese momento, pero solo puedo decir que me enamore a primera vista, era una chica de pelo lacio, con una chaqueta roja y una mirada encantadora, una sonrisa tierna, y bueno porque no decirlo un cuerpo espectacular, Dejando atrás los nervios y la impresión decidí hablar con ella, me llamo Daniela dijo mientras miraba hacia atrás, le pregunte si buscaba alguien, me sonrió y respondió, busco a mi amiga, le propuse y acepto gustosamente que le ayudara en su búsqueda, platicamos bastante, y coincidíamos en muchos aspectos de la vida, parecía como si nos conociéramos de toda la vida, yo sentía que si todo lo que estaba ocurriendo era tan solo un sueño entonces no desearía despertar.

De pronto la amiga de Daniela apareció, llego la hora que se marchase, no quería se imprudente al pedir el número de teléfono tan pronto, pero no tenía otra alternativa y bueno acepto darme el número, todo parecía marchar diferente en mi interior, con tan solo quince minutos, Daniela me había impresionado, personalmente trate de ser lo más divertido con ella, porque tenía claro que la primera impresión es lo que cuenta.
Ya al día siguiente muy de madrugada, me levante fuera de lo acostumbrado me sentía mucho mejor, me dije en mi interior, dejare de ser el chico triste que no ha encontrado al amor, empezare de cero, seré una persona nueva, es el único modo de salir adelante, sonreiré y resultare convincente, mi sonrisa dirá, estoy bien gracias, no sé si me estaba adelantando a las cosas, pero tenía claro que esa chica me gustaba y que ahora formaba parte o de una ilusión más, o tal vez, era la persona por el cual tenía que luchar, para conquistar su amor.
Escribí a Daniela y quedamos en vernos a las nueve pm, era mi primera cita con ella, tenía muchos nervios, pero tras de ellos también había un sentimiento que sentía la necesidad de verla, la oportunidad se dio, Salí con ella, la noche nos favorecía, todo estaba marchaba tranquilo empezó una hermosa platica entre nosotros, me comento todo lo relacionado a lo que estaba estudiando y también hice lo mismo, y así muchos temas de interés, ya eran las once de la noche decidí acompañarla hasta su cuarto, ya por despedirme lance una última pregunta, que si estaba soltera, fue la mejor respuesta que había escuchado salir de sus labios esa noche, sí.


Y así salimos otras veces más, pues todo lo iniciado con unas simples miradas, ahora se habían convertido en deseo mutuo, todo lo que anteriormente parecía imposible en el momento era la realidad. Daniela, tenía la necesidad de decir lo que sentía, pero su orgullo era más fuerte que eso,  entonces tome la iniciativa, deje atrás los sentimientos negativos, decidí enfrentar la realidad, fue mi declaración de amor más larga que en mi vida había tenido, Daniela lo hacía difícil, parecía no estar convencido con todo lo que decía, se me acababan las palabras, y aún no conseguía el si por respuesta, sin embargo no se hizo esperar, acepto mi propuesta, accedió a lo que yo estaba buscando, encontrar alguien con quien compartir cosas, reír y vivir aventuras que con el tiempo pueda recordar, porque el recuerdo son las pruebas y las huellas de que exististe.
                                                                       Presentado por: Kelvin Gómez mas


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